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Vicepresidente Edman Lara se declara oficialmente en “oposición” a Rodrigo Paz

En un movimiento político sin precedentes en la historia reciente de Bolivia, el vicepresidente Edman Lara confirmó este miércoles su ruptura total con el presidente Rodrigo Paz Pereira. A través de sus canales oficiales, el segundo mandatario se declaró en “oposición constructiva”, acusando a su compañero de fórmula de gobernar para las élites y rodearse de figuras cuestionadas.

Un quiebre anunciado desde TikTok

Fiel a su estilo directo y utilizando TikTok como su principal plataforma de comunicación, el ex-capitán de policía y ahora vicepresidente lanzó duras críticas contra la gestión que él mismo integra.

“Hay gente que dice que yo no soy parte del Gobierno y que soy oposición; pues cuánta razón tiene: soy oposición, pero oposición constructiva”, sentenció Lara.

El vicepresidente fue más allá y advirtió que su rol durante los próximos cinco años será de fiscalización extrema: “Si nos quedamos los cinco años, los cinco años va a tener que soportarme Rodrigo Paz, pues hecho de corrupción que detecte será denunciado, no voy a callar”.

Los detonantes de la ruptura

Según reportes la tensión entre ambos mandatarios no es nueva, pero ha alcanzado un punto de no retorno debido a tres factores clave:

  1. Veto a nombramientos: El presidente Paz rechazó la propuesta de Lara para designar a Freddy Vidovic como ministro de Justicia, lo que el vicepresidente interpretó como un gesto de marginación.
  2. Paquete Económico: Lara se opone frontalmente al reciente decreto que elimina el subsidio al diésel. Según el mandatario, esta medida generará “más pobreza, desempleo y un alza descontrolada en la canasta familiar”.
  3. Acusaciones de corrupción: El vicepresidente acusa a Paz de haberse distanciado de las promesas electorales y de “juntarse con corruptos”, señalando una supuesta traición al voto popular que los llevó al poder el pasado 8 de noviembre.

Impacto en la gobernabilidad

Analistas políticos sugieren que esta situación coloca al país en un escenario de incertidumbre legislativa. Lara ya ha anunciado que tomará medidas en el Parlamento para bloquear las políticas económicas del Ejecutivo. Mientras tanto, desde la Presidencia se mantiene un silencio cauteloso, limitándose a señalar que “los asuntos de Estado no se resuelven por redes sociales”.

Con solo semanas en el cargo, el binomio del PDC (Partido Demócrata Cristiano) enfrenta su crisis más profunda, dejando a Bolivia con un Gobierno dividido donde el vicepresidente actúa como el principal fiscalizador del presidente.