Crédito del FMI por $us 1.900 millones reaviva temores sobre empresas públicas y bonos sociales en Bolivia

El reciente crédito de 1.900 millones de dólares otorgado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) a Bolivia ha generado un clima de preocupación en distintos sectores sociales y económicos.

El analista económico Martín Moreira, advirtió que los condicionamientos vinculados al financiamiento podrían derivar en medidas de fuerte impacto: mayor devaluación de la moneda boliviana, venta de empresas públicas, eliminación gradual de subvenciones estatales y revisión de los bonos sociales que actualmente benefician a sectores vulnerables.

Según Moreira, la participación del organismo internacional influirá directamente en la conducción de la política económica del gobierno de Rodrigo Paz, impulsando un mayor alejamiento del Estado de la actividad productiva. “El riesgo es que se debilite el rol estatal y se traslade el costo de la crisis a los sectores más vulnerables”, señaló.

Riesgos señalados

Empresas públicas: Posible venta o privatización de activos estratégicos.

Subvenciones estatales: Eliminación progresiva de apoyos a combustibles y alimentos.

Bonos sociales: Revisión de programas como el Bono Juancito Pinto, Renta Dignidad y Bono Juana Azurduy.

Moneda nacional: Riesgo de mayor devaluación y encarecimiento de productos importados.

La advertencia revive el debate histórico sobre la relación de Bolivia con el FMI y los efectos de sus políticas de ajuste. Según el analista el crédito podría significar un retroceso en la protección social y en el rol estratégico del Estado en la economía, generando incertidumbre sobre el futuro de las conquistas sociales alcanzadas en las últimas décadas.

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